Tecnología al servicio de las personas con autismo

Las personas con autismo pueden tener problemas a la hora de relacionarse con su entorno. Dependiendo del tipo de autismo que sufran pueden tener dificultades con el lenguaje, lo que les dificulta la comunicación con otras personas, pero a menudo el mayor muro se levanta por el problema que tienen para mostrar empatía.

Por este motivo, las terapias con animales se han considerado siempre muy importantes en el tratamiento de estas personas, que suelen responder muy bien a los estímulos de los animales.

Pero el problema para muchas asociaciones que tratan a personas con autismo reside en las dificultades para tener animales en sus sedes y lo caro que resulta contar con lugares a los que poder acudir a terapia, como son las granjas con caballos debidamente preparados para estos tratamientos.

En el ámbito familiar, a menudo se conocen los beneficios de una mascota para este tipo de personas, pero no siempre se está en disposición de tener el espacio, el dinero y el tiempo necesarios para sus cuidados.

nuka

Nuka, una estrella robótica

Todos sabemos que en el terreno de la robótica, los avances son cada vez más grandes y poco a poco se van consiguiendo productos que imitan la realidad no solo en lo que se refiere a la apariencia física o los movimientos, sino también en la interactuación.

Del trabajo desarrollado con robots de tercera generación ha surgido Nuka, un bebé foca con una apariencia encantadora pero que es mucho más que un juguete, ya que se considera toda una herramienta terapéutica para tratar casos de autismo.

Nuka es capaz de reconocer su nombre, mira a la persona que le habla y puede interactuar de diversas formas, consiguiendo incluso evolucionar en la relación con las personas ya que, por ejemplo, se vuelve mucho más cariñosa según se le habla y se le presta más atención.

Incluso se ha logrado que Nuka pueda devolver las caricias a las personas gracias a los diez microchips que tiene distribuidos por su cuerpo y a los sensores que tiene situados en barriga y bigotes entre otras partes de su cuerpo. Si se le acaricia y se le habla con cariño, se acurruca al lado de la persona

Se cree que Nuka puede ayudar a las personas con autismo a mostrar sus sentimientos, del mismo modo que ya ha ayudado a muchas personas con depresión y también a superar la soledad a cientos de ancianos.

Por ahora, debido a su precio que ronda los 6.000 euros, Nuka se ve más como un robot para asociaciones, centros de rehabilitación y residencias que como una mascota alternativa para el hogar.

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